Las cuevas del Águila

04 de abril, 2017 - Viajes - Comentar -

Hoy os traigo otro lugar de esos tan mágicos que tenemos más cerca de lo que podemos pensar, las famosas cuevas del Águila, situadas a 9km de Arenas de San Pedro, Ávila. Sino las conocéis y no tenéis plan para el fin de semana, ahora que empieza a asomar la primavera y el buen tiempo, os propongo una visita a estas cuevas, estoy seguro que os dejarán tan maravillados como a mi!! Es increible lo que la naturaleza puede esculpir en la roca ayudada por el agua a través de los milenios... que pena no poder llevarme a una pareja de novios a un lugar tan fantástico como este =)

cuevas2
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Rapaces sobre el valle de Lozoya

19 de enero, 2017 - Viajes - Comentar -

Ahora que dispongo algo más de tiempo, aunque voy terminando algunas cosillas pendientes, aprovecho más para salir y fotografiar naturaleza, paisaje y fauna, es lo que siempre he hecho por hobby y algo que me sigue encantando cada vez que puedo. Fotografiar fauna aquí en España es muy complicado, sobre todo si quieres hacerlo a una relativa corta distancia, los animales son muy tímidos y es casi imposible. Por otro lado no estoy muy a favor de los zoológicos, y para mi es un pequeño reto a la vez que una gozada poder verlos en plena libertad y en su hábitat natural. Por suerte, hay algunas pequeñas empresas que gestionan "escondites" desde donde puedes avistar diferentes especies de animales a una distancia muy corta. En esta ocasión mi ilusión era poder ver a la majestuosa águila real a pocos metros de mi, la verdad es que se hizo de desear, y cuando por fin llegó no me dejó el mejor de sus perfiles para poder retratarla, aunque fue una experiencia inolvidable. Mientras esperé su llegada, distintas especies de rapaces se pasaron por allí, desde los gigantescos buitres leonados y buitres negros hasta el pequeño busardo ratonero, pasando por los rápidisimos milanos reales y sus increibles picados. Estuve desde las 8 de la mañana a -8 grados hasta casi las 2 del medio día metido en el pequeño escondite, aunque ya sabéis lo que se dice... sarna con gusto no pica =)

Espero que disfrutéis con las imágenes, y por si os resulta de interés para los amantes de la fotografía y la fauna, podéis visitar la página de Wild Iberian Nature para obtener más información.

Rapaces sobre el Lozoya 01
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Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

01 de noviembre, 2012 - Viajes - Comentar -

Hoy os dejo mi experiencia en el que posiblemente sea uno de los lugares de España que más me han impresionado, situado en el mismo corazón del pirineo aragonés, guarda en su interior una riqueza difícilmente imaginable. Sus bosques, ríos y cascadas hacen que cada rincón parezca sacado de un cuento. Quizás, la mejor época para visitarlo sea el otoño, cuando los hayedos de los valles comienzan a engalanarse de los tonos ocres típicos de esta estación, un espectáculo de color que no deja indiferente a nadie, perderse entre sus bosques en esos días es todo un espectáculo. Os imagináis una post-boda en un lugar como este? ahí lo dejo!! =)

 

Bueno, os voy a contar mi experiencia, la primera y hasta el momento la única vez que he ido allí fue en el otoño del 2012. Desde Madrid hay entre 4 horas y media y 5, la mayor parte por autovía, hasta Torla, punto estratégico donde alojarse para tener acceso a los diferentes valles de la zona, en especial al de Ordesa, además el pueblo no os defraudará, su arquitectura de piedra y pizarra con las impresionantes paredes del valle de Ordesa de fondo hacen de este pueblo una de las mas bellas estampas del pirineo aragonés. Por si os sirve de referencia, yo me alojé en el hostal Alto Aragón, perfecto si lo que buscáis es un alojamiento económico para dormir y ducharse. 

 

Empecemos la aventura, uno de mis objetivos de este viaje fue poder ver e intentar fotografíar a una de las rapaces más singulares de la península y que hasta hace poco solo habitaba los Pirineos, por suerte ha vuelto a ser reintroducida en los Picos de Europa, hablamos del quebrantahuesos, la mayor rapaz de nuestro pais (puede llegar a alcanzar los 3 metros de envergadura) y única ave que se alimenta exclusivamente de huesos, de aquí su nombre. No es fácil verla, pero antes de ir estuve informandome sobre las mejores zonas para poder observarla, una de ellas es la garganta de Escuaín. Desde Torla está relativamente cerca en lo que a kilómetros se refiere, sin embargo se tarda en llegar cerca de las dos horas, ya que son carreteras de montaña en las que no se puede ir muy rápido, el destino es el pequeño pueblo de Revilla. Justo antes de llegar al pueblo, en la curva que lo precede  y donde se puede aparcar el coche, sale una senda de unos 4 kilómetros que lleva a los miradores desde donde aparte de poder disfrutar de unas fabulosas vistas de las garagantas de Escuaín con el río Yaga abriéndose paso a través de ellas, podemos tener suerte y ver a los quebrantahuesos sobrevolando los peñascos. Os dejo este enlace para los que queráis más detalles de esta ruta. Es una senda fácil, sin mucha complicación ni desnivel, no tardé mucho en llegar a los miradores, eran 3 y estaban muy cerca los unos de los otros, desde ellos pude cumplir el objetivo de ver a estas majestuosas aves, pues había varios ejemplares sobrevolando los cañones, algunos incluso se acercaron a pocos metros del mirador donde estaba situado dejándome contemplarlas en todo su esplendor, una experiencia de conexión con la naturaleza que no podré olvidar. 

 

La aventura continuo al día siguiente con el plato fuerte del viaje: la ruta por el impresionante valle de Ordesa. Desde Torla apenas tenemos 30 minutos hasta el aparcamiento situado en la pradera de Ordesa y desde donde iniciaremos el camino a través del valle hasta el circo glaciar de Soaso, donde la espectacular cascada de Cola de Caballo pondrá el punto de retorno al aparcamiento. Eso sí, en verano, semana santa y algunos festivos debéis de dejar el coche en Torla y acceder a la pradera en autobús, ya que debido a alto número de visitantes se prohíbe el acceso en coche hasta la pradera.
Es una ruta larga pero bastante sencilla, tiene unos 17 kilómetros de ida y vuelta que recorre el valle siempre a la vera del río Arazas, adentrándonos entre bosques de hayas y pinos, pasando junto a cascadas de una belleza sin igual y disfrutando de la naturaleza en estado puro. Es un recorrido para disfrutarlo de principio a fin, mi recomendación es hacerla en otoño, cuando los bosques se visten de rojos, naranjas y amarillos, como veréis en las fotos es una auténtica explosión de colores, aunque cualquier época del año tiene su particular belleza y sin duda merece la pena visitarlo también. Podéis sacar más detalles de la ruta en este enlace

Además, para los más valientes existe otra ruta circular aun más espectacular que la primera, aunque exige una condición física superior, pues hay que salvar un fuerte desnivel de unos 2 kilómetros, aunque el resto del recorrido es en llano o descenso, el total es de unos 20 kilómetros. Se inicia desde el mismo punto, aunque en seguida se toma un desvio que sube a la faja de Pelay desde donde tendremos unas vistas espectáculares del valle, a diferencia de la primera ruta, recorreremos el valle desde arriba hasta llegar al circo de Soaso, desde allí iniciaremos la vuelta siguiendo el curso del río, es decir, por el mismo camino que haríamos con la primera ruta. Para los que os interese os dejo más detalles sobre esta otra ruta en este enlace.

 

Tras una buena noche de descanso después de la larga caminata por el valle de Ordesa, tocó visitar el valle de Bujaruelo, que aunque no pertenece como tal al Parque Nacional, no tiene nada que envidiar a ninguno de los otros valles del Parque. Se llega desde Torla fácilmente tomando el camino hacia la pradera de Ordesa y desviandonos a unos 3 kilómetros, esta bien señalizado, podemos recorrer todo el valle con el coche sin ningún problema hasta llegar al puente romano que cruza el río Ara, allí podemos dejar el coche e iniciar la ruta a píe, parte de ella será por donde hemos venido con el coche. Para más detalles de la ruta os dejo este enlace. Desde este punto podemos acceder también al puerto de Bujaruelo, que cruza las montañas hasta llegar a Gavarnie, ya en territorio francés, donde se encuentra uno de los circos glaciares más impresionantes que he visto, una auténtica pared de piedra y hielo de 1500 metros que se alza ante nosotros separando Francia y España, coronado por la cascada más alta de Europa con más de 400 metros de caida, un paraje donde nos sentiremos pequeños ante tal belleza.

 

El Parque Nacional también integra el valle de Pineta, el cañón de Añisclo y el Monte Perdido, aunque en esta ocasión no visite esas zonas, una excusa más para volver, aunque sin duda repetiré también la ruta de Ordesa. El último día preferí visitar otro lugar al que tenía muchas ganas, aunque no recomiendo hacerlo desde Torla, pues queda bastante lejos. Se trata de la Selva de Irati, ya en territorio navarro, del cual ya os hablaré en otro post más adelante, pues es otro lugar mágico que merece la pena conocer.

 

Espero que hayáis disfrutado con esta pequeña crónica de uno de los parques nacionales más impresionantes que tenemos. Y si alguna de las parejas que me seguís deseáis hacer una post-boda en un lugar como este, sólo tenéis que decirmelo, yo estaré encantadísimo de hacerlo!

Ordesa-19

Cascada de la Cueva

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